martes, 23 de octubre de 2012

CAMPO LIBRE



Nada me retuvo. Me liberé y fui
hacia placeres que estaban
tanto en la realidad como en mi ser,
a través de la noche iluminada.
Y bebí un vino fuerte, como
sólo los audaces beben el placer.

Konstantinos Kavafis

 

Y que el placer que juntos inventamos
sea otro signo de la libertad

Julio Cortázar


Y que la libertad que he conquistado
sea otro signo del placer de Vivir
de mi ansia de Vida,
de la curiosidad  y el deseo
que me empujan  siempre
a caminar mi camino.

Desde la libertad y la audacia
se inventa y se vive el placer,
se bebe ese vino fuerte
que embriaga y colma de Vida

Sí, es cierto… si nada me retuvo antes,
nada me retiene ahora:
campo libre…noche iluminada





domingo, 14 de octubre de 2012

ESTA OQUEDAD EN MI



Voy a  mi vida y ejecuto mecánicamente
los movimientos que requiere el día a día,
poniendo inconsciente en ellos
las virtudes que me enseñaron:
Me despierto a mi hora…..con disciplina.
Conduzco a mi trabajo….con prudencia.
Digo buenos días….con educación.
Expongo el pensamiento de otros…con didáctica claridad.
Reivindico la justicia…con arraigado compromiso.
Respondo los mensajes que me solicitan…con amabilidad.

Y con cada  movimiento y palabra que ejecuto,
los idiotas admiran mi virtud,
mientras yo sé que, vacía de ilusión y de deseo,
estoy humillando a la Vida.

Muchas veces me perdonó el miedo.
Porque sabía que detrás del miedo estaban mis ganas.
Aunque no sé si esta vez podrá perdonar
esta oquedad en mi, este vacío que la humilla.

Pero aún sin  intensidad y sin rumbo habrá que seguir.
Quizás toca aprender a dejar la vida tan sólo transcurrir.



viernes, 5 de octubre de 2012

TIRANÍAS



Y mientras la tiranía elegida,
con democrático miedo cívico y
rancia estupidez históricamente alimentada,
impone por real decreto la escombrera…
la otra tiranía, la que se esconde,
la que caló las almas con buenas costumbres aprendidas
en hogares muy decentes e hipócritamente estructurados
esa pobre tiranía
cree que por real decreto
también se impone qué sentir.

¡Cuántas revoluciones quedan por hacer!
¡Cuánto rebelde hacia fuera!
¿cuánto miedo hacia dentro?

Pero en la ley de esta Selva,
no hay real decreto que valga,
Salvaje y libre la Selva avanza.




viernes, 28 de septiembre de 2012

Todas las lluvias



Esa lluvia de ahí fuera
es casi como esta lluvia de dentro.
Pero esta no es lágrima perdida.

Nada se pierde,

Lo pasado, Lo Vivido,
deseos y  dolores, sólo han pasado.
Y en su ir dejaron una huella

Sé, con el pensamiento, que todo vuelve…
Aunque ahora mi cuerpo no sienta esa esperanza.

Pero un germen húmedo dormita en el pecho,
espera a ser despertado,
y otras tormentas lo harán crecer…
Aunque yo desee la misma lluvia de mayo.

La lluvia siempre es un quizás

Esta lluvia no sé si es tristeza,
Ni nostalgia, ni todo lo contrario.
Esa lluvia no es una mera circunstancia

Todas las lluvias las recoge y guarda la Selva…



domingo, 23 de septiembre de 2012

Quiero...¿qué quiero?



¿Es la vida
el tiempo que transcurre
entre lo que quisiéramos
y lo que la realidad permite?

Quiero…¿qué quiero?
Quizás sólo sé lo que no quiero.
No quiero…
la casa en común
la hipoteca en común
la rutina en común
el silencio en común
la obligación común
el reproche en común
la deuda en común

Quiero…¿qué quiero?
No quiero lo común…la buena muchacha de casa decente eligió ser mujer
a pesar de la gente y el mismísimo Dios
¿Quién sabe si la realidad permitirá algo extraordinario?
Y mientras sé lo que no quiero e ignoro lo posible
en este preciso instante
te quisiera aquí
desordenando… mi cama y mis deseos
acariciando… lo que sé de mi misma y lo que ignoro
agitando mi vida con tu miel y sin apenas tiempo.
Te quisiera aquí
sintiéndote libre y desnudo
o gris y lleno de niebla.
Hoy te quisiera aquí contra toda la tiranía de la realidad

Pero, sí, la vida es eso.
Por eso hoy, y quién sabe si tal vez mañana,
lo que la realidad  permite es tan sólo
garabatear palabras.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

La Mujer que yo soy


A veces la Vida endurece sus goznes.
Mi alma se agita,
los ojos se cierran queriendo ver
se encoge la cerviz
mi voz se quiebra.

Y en un instante la niña y la amazona me miran

La niña tira hacia adentro de mi
quiere el juego y el jardín secreto
quiere salir corriendo
quiere imaginar que la Vida es un mal sueño
me quiere frágil, protegida, sin pecho.
La amazona quiere saltar de mi
tensando su arco,
sabiendo cómo herir
dispuesta a desatar el infierno
me quiere sola, hiriente, sin pecho.

Y en la equidistancia entre la niña y la  amazona
está la Mujer que yo soy

abro los ojos
dispongo mi palabra
exhalo profundo
mis pechos se yerguen....
y voy a vivir y a amar la Vida


sábado, 5 de mayo de 2012

FOTOGRAFÍAS PARA CIEGOS II

RENE MALTETÊ



Se ha ido. Nadie sabe por qué, pero la estatua del parque se ha largado del pedestal dejando tan sólo su rastro en la nieve y la escalera con la que bajó a la tierra…por si acaso algún insensato desea pasar a la historia. Quizás ha sido el insoportable frío, o quizás la infinita y gélida distancia que supone ser, tan sólo, mirada. Se sentía tan sola que no soportaba más su proporción y su belleza. Nadie, que no sea de piedra, resiste durante tanto tiempo ser admirado. Esta vez no se olvidó de tomar una determinación y eligió el mundo, la imperfección, los pies manchados, el amor de una lumbre, el peligro de la aventura.

FOTOGRAFÍAS PARA CIEGOS


BRASSAÏ: El aseo


Si, estoy segura de que la mañana es fría y también es pobre. Por contraste, la jornada será larga y de duro trabajo. Quizás por eso el cuerpo se encorva forzado e indeciso sobre el agua escasa y nada corriente de la palangana. El suelo de este cuarto parece una piel vieja y sabia...casi milenaria. Hay ojos que están mirando: el  espejo observa triste, como impotente, casi enfadado, la miseria de la habitación; el ojo de la ventana, de par en par, observa ávido de deseo la desnudez ensimismada de la mujer, casi la toca, sí, la toca suavemente, la acaricia, la luz roza su espalda y se deja caer insinuando sus vértebras. Pero ella no lo nota, no se sabe mirada por eso no se disfraza de seducción ni se enmascara de vergüenza. Indiferente a todas las miradas ella tan sólo está ahí, desnuda, pobre, cotidiana, íntima…quizás por eso resulta tan sensual, tan bella.


sábado, 14 de abril de 2012



Para mi abuela,
que colectivizó su amor y su voluntad de vivir,
por todos los 14 de abril que todos los días nos enseñaste.









lunes, 9 de abril de 2012


¿Y si…
 “Para las almas, fruición y muerte hacerse húmedas”
Heráclito de Éfeso


¿Y si me hubiera quedado en sus brazos justo después de aquel instante en que él aclaraba mi pelo? ¿y si no me hubiera dado tanto miedo aquella desnuda intimidad? ¿y si no me hubiera sentido tan frágil, tan de agua, tan de cristal?

No logro recordar con seguridad las palabras que dijo…creo que algo sobre lo bonito de aquel momento. Quizás lo dijo con ternura, quizás con cinismo, no logro recordar con qué emoción lo dijo…quizás dijo “qué bonito momento” sin más, como el que mira una fotografía de un gesto íntimo, breve, cotidiano, de la vida de otro. Quizás ni siquiera dijo nada. Y en ese instante, justo en ese instante en que deseaba tanto quedarme allí, protegí mi desnudez con la ironía –“si, subliiiime”- y salí de la bañera, sin saber abandonarme a ese momento.

¿Y si me hubiera quedado entre sus brazos, recostada en su pecho, callada, desnuda, tan frágil, tan de agua, tan de cristal? Sí… por un instante deseé quedarme así,  deseé quedarme allí contra todo el tiempo.

No lo sé, ¿acaso hubiera sido todo diferente?

¿Y si tan sólo fue eso: no supe qué hacer en aquel húmedo instante…tan frágil, tan de agua, tan de cristal?

¿Y si fue mi alma la que en ese instante supo ponerme a salvo?



sábado, 24 de marzo de 2012


NUEVO GÉNESIS:
DE LA SONRISA CREADORA

Quizá  la  tarea del  que  ama a los  hombres consista
en  lograr  que  éstos se rían de la  verdad, lograr  que
la  verdad  ría,  porque  la  única  verdad  consiste  en
aprender a librarnos de la insana pasión por la verdad.


Umberto Eco



         En el principio abrió los ojos el Hombre y allí estaban el cielo y la tierra; y no sabía el Hombre si la tierra era caos y confusión y el cielo orden y jerarquía porque no tenía conciencia, tan sólo sentidos con los que percibir lo que allí estaba...
      Atardeció y amaneció: día primero... y el hombre sonrío al estar en medio de toda aquella belleza.

          Abrió  los ojos el Hombre y vio en el horizonte una gran mancha azul. Caminó hasta ella y vio  el mar,  se sumergió en él y sintió la humedad de sus aguas...
       Atardeció y amaneció: día segundo...  y el hombre sonrío al rozar su piel toda aquella belleza.

          Abrió  los ojos el Hombre y el sol le deslumbró. La luz dejó paso a la oscuridad y divisó el Hombre en el firmamento la luna y las estrellas...
          Día tercero... sonrió el Hombre al contemplar toda aquella belleza.

       Abrió  los ojos el Hombre y vio los árboles y las flores y los ríos y los manantiales, y todos los colores de los que estaba pintado el mundo. Comió de los frutos de todos los árboles y bebió el agua de todos los manantiales...
       Atardeció y amaneció: día cuarto.... sonrió el Hombre al saborear toda aquella belleza.

         Abrió  los ojos el Hombre y vio los animales que habitaban la tierra, el cielo y el mar, y oyó el Hombre la música del mundo...
       Atardeció y amaneció: día quinto....  y el Hombre sonrío al escuchar toda aquella belleza.

          Y abrió de nuevo los ojos el Hombre y vió frente a él a la Mujer...
         Atardeció y amaneció: día sexto... y sonrío el Hombre ante el misterio de toda aquella belleza.

        Pero en el séptimo día, cuando el Hombre creía que ya  no había más belleza que descubrir, la Mujer sonrió y sus mejillas y sus ojos ardieron.
…y deseó  estar con Ella
... y Ella deseó estar con Él.
        Atardeció y amaneció: y el día séptimo el Hombre y la Mujer no descansaron y entre risas y sudores se descubrieron con todos los sentidos porque ninguno de ellos tenía conciencia
….y el eterno mundo escuchó sus risas y se re-creó con ellos.

lunes, 12 de marzo de 2012


CERRADO…

Todo está cerrado
Los colegios, las fábricas, el mercado.

No salen los trenes.
No llegan los camiones.
No se levantan los cierres.

Hoy no trabajamos

¡Que se abra de nuevo,
compañero,
la conciencia!

La nuestra, no la que nos amaestraron

Hoy todo lo cerramos...
hasta el puño vuelve a estar cerrado


domingo, 4 de marzo de 2012


Aquí, ahora,
¿dónde?,¿cuándo?
espacio, tiempo:
magnitudes que miden
nuestra existencia como cuerpos.

Pero este cuerpo de mujer,
Al que no llamo Calipso,
juega con el topos y la utopía
entre lo temporal y lo intempestivo.
¿Quién puede medir este agôn trágico?









domingo, 26 de febrero de 2012

A veces me descubro
soñando planes para volver.

Sé que me esperas.

Te recuerdo de colores, 
de otoño y miel,
de fiesta en la calle, 
de rostros cálidos y ebrios.
Te recuerdo con los olores de los mercados,
esos que ya no existen,
a fruta y carne,
a sudor y vida.
Te recuerdo con  los sonidos
aprendidos de los viejos,
los de la lucha y la decencia,
los del no pasarán, 
el codo a codo, el barrio a barrio.
Te recuerdo como si aún fuera una niña
con los ojos de par en par
voluble, arriesgado, misterioso, inmenso... libre

Yo sé que me esperas.

Y me esperas como siempre
ruidoso, irrespirable, cansado,
canalla, derrotado…invivible.


Despierto y me doy cuenta
de que no sé vivir sin estar de paso
de que no sé quererte si no te echo de menos

 y todos los días pienso
mañana vuelvo…mañana



sábado, 4 de febrero de 2012


Mi corazón nació desnudo
y fue envuelto en canciones de cuna.
Más tarde, ya solo, llevó
poemas por ropa.
A modo de camisa
cubrían mi espalda
los poemas que había leído.

Así viví durante medio siglo
hasta que nos encontramos y no hubo necesidad de palabras.

Por la camisa colgada en el respaldo de la silla
sé esta noche
cuántos años
de aprender de memoria
te he esperado.
John Berger



Cuando la vida es ligera
no precisamos ponerla en palabras

¿poesía?
intensidad que
nos transita
fuera del papel

lo demás….

signos
                     sustitutos



viernes, 25 de noviembre de 2011

ATRIBUTOS FEMENINOS

Históricamente la feminidad ha sido una construcción masculina. La mujer ha sido, y en parte sigue siendo, un mito patriarcal. Ser mujer ha sido “ser de” en los tiempos más terribles del patriarcado o “ser para”. Hija de, esposa de, hermana de, madre de…y obviamente a esta definición se le asocian comportamientos, actitudes, pensamientos e incluso sentimientos propiamente femeninos. Porque eres esto entonces piensas esto, haces esto, sientes esto. Y si no es así es que eres incapaz, una enferma, una mala mujer o incluso una loca. No es simplemente la dependencia económica la que ha relegado a la mujer a una identidad alienada, extraña, construida por otro, dependiente. Hoy, liberadas de la dependencia económica, seguimos pagando el tributo, la deuda identitaria pues lo que una es lo sigue siendo en función de la aceptación o no de esa definición patriarcal de mujer. A mi condición de mujer se le añaden, un montón de adjetivos…”soltera”, “sin hijos”, “libre de ataduras”… y hay todo un imaginario muy machista que, como un resorte, salta detrás de esas palabras “¿cómo es posible que una chica como tu no tenga novio?”, “se te va a pasar el arroz”, “como no eres madre no lo puedes entender”. Incluso hay que hacer a veces un sobre esfuerzo de aceptación y reafirmación personal para no caer en la trampa de todos esos comentarios, de ese cotidiano juicio de valor que hacen hombres y mujeres también, de ese imaginario protector, en el mejor de los casos, en el peor, muy despectivo.

Todavía hoy muchas mujeres deben aceptar esa definición de otros para sobrevivir. Su elección es vivir alienada y mutilada o morir. Algunas tenemos la suerte de que la elección no es tan dramática. Pero lo que es seguro es que toda mujer ha tenido que pedir perdón alguna vez por ser ella misma. Perdón por no esperar y tomar la iniciativa,  perdón por hablarte de tu a tu porque soy inteligente también, perdón por tener una intensidad y profundidad que te asustan, perdón por no amoldarme a tu manual de instrucciones sexuales sobre el cuerpo femenino, perdón por no querer tener tus hijos, perdón por no llegar a todo…en definitiva, perdón por no seguir las reglas de juego y no ser lo que se supone que debe ser una mujer. Y lo que es peor… toda mujer que se elige a sí misma ha tenido primero que darse cuenta de que no hace nada malo siendo ella misma. Y ha tenido que disponerse a pagar un precio por su elección. Creo que no hace falta decir cuál es, todos lo sabemos.

Hoy en día sigue siendo muy difícil ser una misma y no estar sola. De hecho qué mujer no se ha sentido culpable por desear salir corriendo de la multitud de "obligaciones" que culturalmente en las relaciones de pareja y familiares se le imponen. Qué mujer no se ha sacrificado (y pensemos en todos los sentidos de la palabra sacrificio) por amor. Es la mujer la que sigue llevando el peso y el sostén de las relaciones familiares, la que más se ocupa de los hijos, la que se ocupa de los familiares enfermos, la que sacrifica su vida profesional o simplemente sus momentos de ocio por las responsabilidades que tener una familia conlleva; me atrevería a decir, incluso, que la mujer, ante los problemas normales de la pareja, es la que toma las riendas y les pone voz y palabra. Los Estados democráticos elaboran leyes de conciliación de la vida laboral con la familiar, leyes de dependencia que descarguen a las familias (más bien a la mujer) del cuidado de los enfermos y leyes de violencia de género que protejan a la mujer de sus propias “parejas”. Tenemos, pues, a estas alturas de la historia, que en el espacio más íntimo de las relaciones humanas, la pareja y la familia, la desigualdad entre sexos y la insatisfacción personal (no sólo de las mujeres, también de muchos hombres) sigue imperando. Seguimos estando bajo el signo de las relaciones de poder, no de las relaciones de igualdad. La violencia de género pone quizás de relieve la necesidad de revisar sobre qué valores sociales y culturales se ha gestado no sólo la identidad femenina, sino también la masculina.  Deberíamos revisar también el concepto de”hombre” que manejamos en nuestras sociedades y que quizás tiene mucho que ver con los valores del éxito, la competitividad, el poder y el dominio, la fuerza, la seguridad.  Quizás (y sólo es un quizás, yo no tengo las claves)  en las relaciones seguimos esperando que el otro, no sea un otro libre e independiente, sino tan sólo un otro hecho a la medida de nuestras necesidades. A menudo se oye decir “estamos hechos el uno para el otro”, “es mi media naranja”, “me hace feliz”, “te necesito”.  Quizá establecer una pareja, amar, no sea lo mismo que ir al mercado a por lo que necesito. Es terrible decirlo pero creo que también consumimos amor...también sentimos neoliberalmente, también queremos "tener a alguien".Despertemos ya de este pensamiento y sentimiento del dominio: sólo se poseen cosas, no se puede poseer a nadie a no ser que se le cosifique, se le anule, se le haga sentir culpable. Un compañero, una compañera, no es un pelele hecho a la medida de nuestras necesidades y nuestros miedos. Amar a alguien es quererle como es, diferente a mi, con voluntad propia, libre para quedarse o irse. Quizás, y lo digo para todos, para hombres y mujeres, deberíamos basar nuestras relaciones no sobre nuestras necesidades y carencias, sino sobre el conocimiento profundo del otro y el apoyo mutuo, la cooperación, no la dependencia. Yo no quiero que mi pareja sea una solución a mis carencias, soy una mujer adulta e independiente como para resolverlas sola: a veces me siento insegura, pero no quiero un protector, puedo sobreponerme a esa inseguridad y tan sólo necesito apoyo; a veces me siento frustrada porque la vida es lo que me ocurre mientras yo hago otros planes, pero no quiero que me hagan feliz (quiero tener  yo responsabilidad en eso), tan sólo necesito apoyo. Apoyarse, no es depender; cooperar no es mandar. El día que el amor no se exprese en los términos dependientes de las frases anteriores sino en frases como “nos cocemos tan bien el uno al otro”, “somos naranjas enteras que comparten su vida”, “somos felices juntos”, “te quiero libre”,  quizás ese día  amarse no sea un juego de poder y dependencia.

 Espero que llegue el día en que seamos personas y no mitos, ni la mujer es dulce, maternal, complaciente, pasiva y frágil, ni el hombre es un pilar de fortaleza, protector, fuerte y donador y tenedor del ser de nadie. Espero que nos relacionemos esperando del otro sólo lo que desde su libertad él quiera poner en juego y no nos reprochemos ser lo que nos dé la gana ser. No sé si es que tengo el atributo femenino de la ingenuidad y de la esperanza…

martes, 8 de noviembre de 2011

EL HILO DE LA VIDA

A veces el tejido de la vida se me deshilacha
y por sus heridas entra un viento gélido a mi casa

¿Dónde te escondes ahora, Señora del Laberinto,
dónde está tu generoso hilo para guiarme?
Lo más puro de Ariadna lo desmadejó aquel fundador
en ruinas. No te lamentes, tu también querías que fuera de paso...
pero perdiste el paso de las musas de trenzas violeta

¿O tú, Penélope, dónde estás?
de ti jamás supe aprender a esperar 
tejiendo de día… pueril y casta,
destejiendo de noche… taimada y paciente.

                            Ya es tarde para jugar a ser otra.

Vendrán  las inexorables hermanas,
las repartidoras que siempre trabajan lento.
Hilando, dando medida y un día cortando la hebra.

Hasta esa hora, muy poco a poco (tic-tac-tic-tac)
se irá apagando mi fuego,
que nunca supo cómo hacer hogar.


martes, 25 de octubre de 2011

LA VIDA ERA ESTO

…o soñé con venderme al diablo,
que nunca me escuchó.
                                               Pero también
la vida nos sujeta porque precisamente
no es como la esperábamos
.
Gil de Biedma

Crecimos esperando demasiado.
Pero la vida era esto.
Ni más ni menos que esto
por más adornos que le imaginamos
por menos importancia que le dimos.

La vida era esto

Y no lo digo para joder
que “la vida era esto”

lo digo
                para crecer
                         
                           para dejar de esperar tanto

           amputada ya toda esperanza

                                      ver, oír, sonreír, callar....
                                       
                                                y disfrutar de tardes apacibles

                                                                             en las que casi nada importe.

                                                                         


domingo, 3 de julio de 2011

DE ENERO DE MIL NOVECIENTOS NOVENTA Y TANTOS (no recuerdo si era 6...mira tú qué pena) A HOY

ENERO DE MIL NOVECIENTOS NOVENTA Y TANTOS...

¿Quién puso Lestrigones y Cíclopes en mi alma?

Herencia milenaria de los esclavos.
Me ungieron con los aceites sagrados
que permiten reconocer sin ir a la Belleza.
Y estuve a salvo de lo terrible de ésta
…..y estuve a salvo.

Pero nadie me preguntó si quería salvarme.

HOY...

La Vida, con sus caminos inescrutables, quiso ponerme entre dos mundos, me hizo ser puente entre el mundo de las ideas sobre el hombre y el mundo de los hombres concretos, los de carne y sangre.


Con avidez aprendí de las dos partes y durante mucho tiempo pretendí mantener la equidistancia, la pureza, sin saber que la equidistancia es sólo una proporción matemática y una imposibilidad vital.

Durante mucho tiempo pensé mucho y viví poco y mi lealtad y mi pureza infantil estuvieron a salvo…estuve a salvo.

Pero la Vida, con sus caminos inescrutables y sus modales de ramera, también te obliga a caminar, esto es, a elegir: “llega el momento de pasar de la contemplación a la acción, a eso se le llama hacerse hombre” susurró en mi oído mi compañero de origen Camus.

Y en la acción nunca hay equidistancia, ni pureza, la lealtad se pone en juego al elegir…y ya no se está a salvo.

En mi vida, en mi acción, en mi hacerme mujer, en mi no estar a salvo creo -y creo porque no estoy segura, porque en la acción siempre hay incertidumbre- que mi lealtad ha sido para con los hombres reales, los de carne y sangre.

Ya no estoy equidistante, ya no estoy a salvo.

No sé por qué elijo a los hombres reales, de los por qués también estoy insegura, es irracional, es inexplicable, es sólo una cuestión de amor…nada más.

Es más fácil domesticar a los hombres reales y hacerlos a la medida de los modelos de hombre -y de los miedos sobre los que inconscientemente levantamos las ideas-, que hacer que los modelos de hombre, nuestras amadas ideas, respeten el valor de los hombres…los de carne y sangre, incómodos, frágiles, reales, impuros…vivos.

Esta es toda mi sabiduría:

La realidad es siempre limitada…más que nuestro ensueño.

El amor es difícil...inexplicable

Pero a ellos me aferro para vivir…para no salvarme.


http://www.youtube.com/watch?v=obRG5C9SE_E

lunes, 27 de junio de 2011

Es hora de saltar del tren niña de humo
tienes que salir corriendo.
¿Dónde estarán ahora los campos de girasoles,
el trigo dorado que soñabas...
dónde los rostros hermanos?


Vamos, despierta,
esa niña que siempre llevas en los brazos
sigue sin querer crecer

No hay ya girasoles
No hay trigo
Ya no hay ningún rostro hermano


Vamos niña pon los pies en el suelo
camina hacia el mundo
y no olvides mirar hacia adelante

La niña ha de crecer


http://www.videolog.tv/video.php?id=388096

miércoles, 22 de junio de 2011

POEMA SENSORIAL

Con la piel me muestro
Con los labios te poseo
Con un aroma te recuerdo
Con una palabra me enamoro
Y... con una mirada me alejo.


sábado, 30 de abril de 2011

"and the flowers bloom like
madness in the spring".
 
Jethro Tull, Aqualung


Pequeño tu nombre
Pequeño tu Templo pagano
¿y tu miedo?

La Selva está llamando
a tu Pequeña puerta.
No la temas…esta herida
y tu palabra Pequeña
cura su savia.

Espera en tu puerta
a que renazcan sus flores
para ti.

http://www.youtube.com/watch?v=QqZmtq5LhFo

jueves, 28 de abril de 2011

“Pues aunque el resplandor que en otro tiempo fue tan brillante
hoy esté por siempre oculto a mis miradas,
aunque nada pueda hacer volver la hora
del esplendor en la hierba, de la gloria en las flores,
no debemos afligirnos, pues encontraremos
fuerza en el recuerdo,
en aquella primera simpatía
que habiendo sido una vez, habrá de ser por siempre,
en los sosegados pensamientos que brotaron
del humano sufrimiento
y en la fe que mira a través de la muerte,
y en los años, que traen consigo las ideas filosóficas.”

William Wordsworth

Aquellas horas, esas tenían siempre un rumbo…
Crecer es aprender a dejarlas tan sólo transcurrir,
dejarlas pasar, déjalo estar, dejarse…llevar
…y llevar… ¿llevar?

 Qué extraño no poder hacer ya nada
Nada pesada en mi alma nada
Nada clavada en mi cuerpo nada.
No poder hacer nada…
ni tan siquiera recordar
el esplendor de tu hierba
la gloria en tus flores.


No quiero el sosiego de los años
ni de las ideas filosóficas.
Quiero explotar y volver a ser ligera.
Que se abran de nuevo todos los poros de mi piel
como se abre todo lo vivo.


Quiero olvidar todas las horas negras.
Y no tener miedo.
Y no tenerte miedo.
Y no tenerme miedo


http://www.youtube.com/watch?v=lWbd8uOsbBE&feature=related

miércoles, 9 de marzo de 2011

ESPEJOS

Buscamos una piel, un rostro,
el calor que nos falta.

Queremos esa piel, ese rostro
con deseo de la vida compartida
con deseo de ágora

Pero los rostros son también espejos.
Los miramos.
Nos miramos.

¿Quién está preparado para verse en el espejo?

¿Quién no se ha asustado y ha huído?

¿Quién no tiene miedo para quedarse a descubrir

esa piel

ese rostro

su propio reflejo?


Queremos un amor, un nosotros, el sol del ágora.
Y el frío atajo de la conquista nos lleva a la
piel contra piel
al cuerpo a cuerpo

Cuántos espejos rotos

¡Qué difícil es aprenderte amor...aprenderse!

domingo, 28 de noviembre de 2010

puntos suspensivos

Para que imagines…lo que viene
Para que interrumpas…cuando quieras
Para ser cómplices…ya sabes
Para que tengas en cuenta…las dudas…
…los miedos…
…la fragilidad.

entre lo que digo… y lo que callas…
puentes…de puntos suspensivos…

y todo lo demás…
y todo lo demás….

sábado, 27 de noviembre de 2010

LA TIRANÍA DE LA VERDAD: LA UTOPÍA DE NO PENSAR

Quizá la tarea del que ama a los hombres consista
en lograr que éstos se rían de la verdad, lograr que
la verdad ría, porque la única verdad consiste en
aprender a librarnos de la insana pasión por la verdad.

Umberto Eco



Durante toda la Historia, el hombre se ha dedicado a construir, “ideales” que satisfacían en mayor o menor grado el mayor de sus deseos: la verdad. La verdad es la novia esquiva y escurridiza de toda filosofía, de toda ciencia y, en general, de toda disciplina que quiera ser tomada en serio. Y mientras los hombres o, mejor dicho, algunos hombres se dedicaban a “diseñar” ideales y utopías cada vez más perfectas, más consistentes, más irreprochables, otros se dedicaban a vivir o, mejor dicho, en la mayoría de los casos, a malvivir. Siempre ha habido ingenieros y peones de albañil. Así, la verdad (o la necesidad de seguridad si somos más considerados, aunque algunos no lo merezcan) es una señorita de la alta sociedad que da un gran caché a quien la tiene por amiga. El problema es que la verdad nunca ha sido cosa de este mundo y, por tanto, cada utopía levantada siempre ha quedado fuera del espacio, del tiempo y, sobre todo, de la vida y del ser humano.

Es irreprochable, en este sentido, la pretensión de algunos pensadores -los pensadores de la sospecha, por ejemplo- de querer traer la verdad al seno de la tierra y no dejarla en manos de un Dios que, más que un Dios es, como dice Nietzsche, “una falta de consideración con nosotros los pensadores. Diré más: es una prohibición intolerable; la prohibición de pensar”. Pero, me temo que no hay pretensión de verdad que no quiera ser absoluta, y en cuanto ocurre esto, la nueva verdad propuesta se convierte en una tirana como su predecesora. Casi todos los filósofos, se han dedicado a fundamentar nuevas utopías, nuevas verdades que sustituyeran a las anteriores. Y en toda utopía, está la pretensión de devolver al hombre la dignidad que la tiránica verdad anterior le había arrebatado. El verdadero problema surge cuando, a costa de la nueva verdad supuestamente salvadora y dignificadora, ruedan las cabezas de aquellos que se aferran a la antigua verdad o las de esos otros que, por una razón u otra, no son considerados como merecedores de la nueva verdad. El verdadero problema es que el hombre da más importancia a las ideas que a la vida. Lo ideal es siempre lo contrario a lo vital. Las ideas, la verdad, son siempre más acogedoras, más seguras que la vida. Así, cuando el pensamiento, o el pensar del hombre, se torna en disciplina, es decir, quiere ser tomado en serio, quiere ser válido para todos y para siempre, quiere responder definitivamente a todas las preguntas, quiere ser verdad, entonces los hombres quedan postrados y la vida queda reducida a la normatividad que impone la disciplina. Es lo mismo que se hizo con los dioses, en cuanto se les dio el estatus de verdad tuvimos que cargar con ellos, en cuanto se pretendió que esa creación humana, demasiado humana, fuera inapelable, totalmente firme y segura…el ser humano agachó la cerviz y se postró. Y que nadie piense que hablo de la noche de los tiempos, la frase que define nuestro ahora y que constantemente repiten nuestros electos políticos es “los mercados son inapelables”. Los dioses son camaleónicos.

Durante toda la historia, el hombre ha definido y ordenado su existencia en base a la verdad de turno, la verdad que los filósofos, los científicos, los políticos de turno,  los mercados y, en general, las supuestas mentes privilegiadas proponían. Y nadie debía o podía preguntarse si esa verdad era buena y bella, porque la verdad es, por definición, buena y bella, es el Bien, es la Belleza. Detrás de este afán de ordenación y de verdad se esconde la pretensión de hacer que el hombre se sienta culpable e incluso algo peor, que el hombre sea culpable. ¿Acaso no comiste la manzana...acaso no pediste el crédito? Siempre se ha visto la vida, y el presente como el resultado o la consecuencia fatídica de un ultraje, el ultraje que el hombre hizo a la verdad, al sistema. Expulsados del Paraíso al valle de lágrimas, expulsados de la casa por no poder pagar el crédito…en los dos casos, hay que hacer penitencia, hay que apretarse el cinturón, en los dos casos el mensaje es “eres culpable”.

Cuando Nietzsche anunciaba la muerte de Dios, se equivocaba quizás. Moría un nombre de la verdad, un ropaje, moría un ideal y surgía otro. Quizá los hombres necesitan a los dioses, a la verdad porque no admiten su soledad cósmica, no admiten ser un grupo cerrado al que no mira nadie. Primero mitos, narraciones sobre nuestro origen, después filosofía, luego la ciencia, hoy mercado…y siempre la necesidad de la verdad cuna, segura, originaria, fundamentadora. En la obra de Nietzsche el asesino de Dios, el inenarrable, es el hombre más feo del mundo. No soporta el ojo constante de Dios sobre su fealdad.

No terminamos de acostumbrarnos a la soledad y a la inseguridad. Toda filosofía, toda doctrina, toda disciplina, no pretende más que solucionar estos problemas. Yo me pregunto cómo sería la vida si realmente respondiera a una verdad última, si todos los hombres se comportaran según la verdad. Creo que no sería muy divertida, sería humillante porque la verdad es el insulto más grande que el hombre pronuncia contra sí mismo. La verdad no sólo es la prohibición de pensar, sino también la prohibición de imaginar, de crear, de ser diferente. Pero no sólo eso, yo me pregunto, si esa insana pasión por la verdad no será la máscara de otra insana pasión: la de dejar de pensar. "Para qué pensar si puedo pagar" escribía irónicamente Kant en el siglo XVIII.

En la mitología cristiana el conocimiento implica infelicidad, culpabilidad, pecado. El árbol prohibido es el árbol de la ciencia y del bien y del mal. Pessoa, escribe “Sólo son la ignorancia y la inocencia/ felices, mas lo ignoran. ¿Son o no?/ ¿Qué es, sin saberlo, ser?/ Ser, cual la piedra un lugar nada más.” Nuestra actitud no dista mucho de esta…¿acaso sabemos algo de nuestros nuevos y neoliberales dioses? Los caminos del mercado y la economía financiera -metafísica pura y dura al fin y al cabo- son inexcrutables. ¿Acaso sabemos algo ya de nosotros mismos? No sabemos nada, no queremos saber nada, no queremos pensar y pretendemos así ser más felices. “Felicidad” significa fertilidad, fecundidad. ¿Realmente la estupidez, la ignorancia, la servidumbre a verdades-prohibiciones nos hacen felices? Curiosidad, libertad, creatividad…quiero seguir buscando, eligiendo, experimentando, con la única mirada, palabra y compañía de los otros como yo, riéndonos de las verdades y los dioses. Quiero seguir pensando, quiero ser feliz, fértil, fecunda. A ver si así dejamos de parir con dolor tantas verdades, tantos engendros.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

ÉPOCAS, LENGUAJES

Carne, deseo
y el sagrado hacerse del Mundo: Poesía.

Palabra, luz
y el sagrado signo del Mundo: Logos.

Dios, tic-tac-eterno
y el oscuro enigma del mundo: Silencio.

Número, orden
y el frío mecanismo del objeto: Ensayo
...y error

lunes, 22 de noviembre de 2010

¿Qué miramos?

¿qué miramos?

¿con qué miramos?
¿desde dónde?

Quizás sólo debamos pensar profundamente
en las preguntas.

Puede que así podamos entender
qué preciso método
ha amaestrado nuestra mirada.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

EL CUERPO COMO LÍMITE.

El pensamiento occidental mayoritaria y tradicionalmente ha concebido al ser humano desde la dualidad alma-cuerpo, con todos los posibles nombres y matices que esta escisión ha tomado en la historia (carne-espíritu, mente-cuerpo). Por tanto el cuerpo siempre ha sido pensado por oposición a otra instancia, el alma, el espíritu o la mente, que habitualmente se ha considerado mejor. Nuestro lenguaje, que expresa las categorías básicas de esta forma de pensar, lo dice en multitud de expresiones: “mi cuerpo” decimos habitualmente y, sin darnos cuenta, hacemos del cuerpo algo diferente de nosotros mismos, algo que poseemos. Sería extraño decir, “el cuerpo de mamá”, o “el cuerpo de Pedro”, de hecho, esta expresión aludiría en castellano al cadáver de mamá o al de Pedro. Para referirnos a otro decimos a secas “mamá”, o “Pedro” pero curiosamente expresamos nuestra corporalidad en términos de propiedad o de instrumentalidad. El lenguaje dice bien que el pensamiento es un afán de dominio y control.

Pero… ¿dónde está el origen de esa forma de pensar al ser humano como dualidad alma-cuerpo? ¿Qué consecuencias se derivan de ella?

La antigua Grecia nos pone ya sobre la pista de la forma en que Occidente va a pensar la corporalidad. El hombre, pensado como una escisión, comienza ya en esta civilización de la mano del orfismo, será con la filosofía platónica con la que se consolide y más tarde, con el cristianismo, cuando llegue a su máxima expresión. La modernidad y el triunfo de la ciencia no aportarán tampoco dignidad al cuerpo, será una cosa mía más que controlar, utilizar, transformar a mi antojo…consumir.

Sin embargo en la Madre Grecia no siempre encontramos la idea de un hombre partido en dos. En el primero de los grandes textos de la cultura occidental, la Iliada, esta dicotomía alma-cuerpo no está presente. Si están presentes tanto el término alma, psiché, como el término cuerpo, soma, no obstante designan realidades muy diferentes de las que siglos más tarde entenderán filósofos como Sócrates, Platón o el mismísimo Aristóteles. En Homero psiché es simplemente el hálito o el soplo de la respiración que se le escapa al hombre en el último estertor de vida, como una mariposa (psiché también tiene este significado), antes de que su soma (término apenas usado por Homero), su cadáver yazga en el suelo. Posteriormente se interpretará este soplo como el principio vital que anima a los seres. Psiché en la Iliada es también un eidolon, una imagen, un doble del hombre que mora para siempre ya en el Hades una vez ha muerto. Esta existencia de esa imagen del hombre es fantasmagórica, pues el infierno es el olvido, la falta de memoria. Sólo las almas de aquellos hombres cuya vida ha sido digna de recordar, los héroes, persisten en el Hades recordando. Es quizás de esta noción de alma de donde surgirá luego la idea de alma-conciencia, de alma-pensamiento. Pero en Homero no existe el concepto de alma como órgano espiritual del hombre donde reside su conciencia y su pensamiento, esa noción es fruto de tradiciones posteriores. Tampoco hay un hombre consciente de su cuerpo en tanto unidad, hay una total indiferenciación de lo que luego la filosofía diferenciará. El alma como principio vital designada por el término psiché, el alma como principio espiritual e intelectual, designada con los términos phrenés(espíritu) y nous(inteligencia), y el cuerpo como pura materialidad pasiva, soma, no son conceptos homéricos. En Homero el hombre tiene cuerpo, pero no conciencia de éste más allá de la suma de sus miembros. El cuerpo no es más que lo que está ante los ojos, unas “ágiles piernas”, unos “poderosos brazos”. Y el hombre es también eso: un cuerpo vivo que siente y actúa, sin fracturas, sin conciencia. Los hombres en la Iliada son hombres de una pieza, hombres en bruto.



La primera idea en torno al cuerpo como un principio negativo constitutivo del ser humano la aporta el orfismo. No puedo explicar aquí el complejo conjunto de creencias y ritos que componen lo que llamamos orfismo, tan sólo diré que éste es una forma religiosa que, utilizando las mismas deidades de la religión griega es, sin embargo una oposición a la religión oficial de la polis. Sí se hace necesario hablar de la doctrina órfica en torno al soma-sema, al cuerpo-sepulcro, pues es a partir de la difusión y adhesión a esta idea cuando surge el dualismo en el pensamiento sobre el ser humano y el menosprecio de la corporalidad dentro de una cultura en la que, como hemos visto hasta ahora con la referencia a Homero, el hombre es su cuerpo, es inconsciencia y corporalidad.

La doctrina del cuerpo-sepultura la elabora el orfismo en torno a los mitos no órficos sobre el dios Dionisos. Dentro de las deidades griegas, Dionisos es un dios muy peculiar, paradójico, contradictorio diríamos: en primer lugar, los griegos de la época clásica (s. V a. C.) lo veían como un dios que viene de Oriente y sin embargo hay tablillas micénicas del segundo milenio a.C. encontradas en Pilos que ya hablan de Dionisos. En realidad no es un morador del Olimpo, los griegos lo creían llegado de Tracia o de Lidia, en Oriente. Por tanto la primera paradoja es que Dionisos es un dios de la mitología griega que los griegos consideran extranjero. En segundo lugar Dionisos, según la Iliada y Hesiodo (Teogonía) es hijo de una mujer mortal y Zeus (muy pocos dioses griegos son hijos de mortales). Pero el mito en torno a Dionisos, que seguramente es fuente de inspiración órfica, nos dice que Sémele quiere ver al padre de su hijo, todavía no nacido, en todo su esplendor y Zeus se muestra como rayo con lo cual Sémele cae muerta. Dionisos sale entonces del vientre de Sémele. Al ser un no-nato y prematuro, Zeus lo cose a su muslo para que termine de gestarse. Dionisos es el dios que nace dos veces. Los mitos órficos sobre Dionisos, al que llaman Dionisos Zagreus añadirán un elemento que en otros mitos no está: Dionisos muere a manos de los Titanes y renace de nuevo. Es extraño para un dios griego, cuya característica principal es la inmortalidad, que muera y renazca. Aquí va el mito órfico en torno a Dionisos: en la interpretación órfica, el relato en torno a Dionisos tiene ya un componente moral porque explica el carácter culpable de la vida humana. Según las versiones órficas Dionisos es hijo de Zeus y Perséfone (que no es una mortal, sino la consorte de Hades). Los Titanes, deidades a las que Zeus había vencido en la Titanomaquia, resentidos con éste, matan, descuartizan y devoran a Dionisos, dejando solamente su corazón. Zeus fulmina a los Titanes con su rayo. De la mezcla de las cenizas abrasadas de los titanes y la tierra surgen los hombres, los seres humanos. Por eso los hombres tienen un componente titánico, malvado, abyecto…el cuerpo, y un componente divino…el alma, ya que los titanes han comido y digerido a Dionisos, hijo divino de Zeus (principio de todo según el orfismo). Todo hombre surge, según el orfismo, cargado con una antigua culpa, con una parte de su naturaleza bestial y soberbia, de la cual debe desprenderse. Durante la vida hay que purificar esa culpa mediante la ascesis para que el alma, liberada del cuerpo cárcel se reintegre a su verdadera vida, inmortal y divina. La purificación es un proceso penoso y lleno de esfuerzos porque el alma puede transmigrar y enterrarse en otros cuerpos, por eso los órficos no comían carne, ni derramaban sangre humana o animal, en cualquier animal puede estar sepultada un alma humana. Cuando alguien se iniciaba en los ritos mistéricos de la secta órfica se le confiaba la manera de presentarse ante los dioses de ultratumba. En los enterramientos órficos se han encontrado laminillas que recogen esta especie de guía del mas allá en las que hay instrucciones para no beber de la fuente del Olvido, sino de la fuente de la Memoria y proclamar su naturaleza inmortal, para así salir de la rueda de nacimientos y reunirse con los dioses y los héroes.

De estos mitos órfistas sobre Dionisos, en los que el hombre tiene la posibilidad de recuperar el estatus divino perdido, surgirán todos los menosprecios al cuerpo que, en la cultura griega no eran muy habituales. Como dije, el orfismo es la religión de aquellos que no encajan en la polis, en el espacio colectivo. La polis es la reunión de hombres, su corazón es el ágora, que no es más que eso, la asamblea, la reunión con los otros a través del lazo de la palabra. Como dice Tucídices “una ciudad son sus hombres y no unos muros ni unas naves sin hombres”. Y precisamente el orfismo es una forma religiosa que introduce la idea de salvación individual, en el seno de una cultura en la que no hay individuos, sino hombres públicos, políticos…en el sentido de hombres sociales, no en el sentido actual. En la polis no hay hombres vueltos para sí, hay hombres expuestos al espacio colectivo del ágora. Es bastante curioso que también las mujeres, que tampoco encajan en la polis, rindan cultos especiales a Dionisos, aunque desde una perspectiva de liberación emocional, carnal y sexual. Parece como si este dios estuviera involucrado con todos aquellos que en alguna medida son diferentes, con aquellos cuya existencia supone una alteridad con el modelo humano que propone la polis. Desde luego, el culto femenino a Dionisos no pasa por el menosprecio al cuerpo, por la necesidad de desvinculación del ideal político y vinculación con la divinidad que plantea el orfismo. El órfico siente, en realidad, añoranza por la pertenencia, pero no se siente parte del grupo humano, sino que se esfuerza, se ejercita a través de la ascesis, en la pertenencia al orden divino del que cayó. ¿Podríamos considerar, a modo de hipótesis, que el orfismo descubre una especie de conciencia personal, de identidad e intimidad personal, de yo que lo individualiza, por oposición a un espacio –la polis- y una cultura –la griega- en la que no existen individuos? ¿Podríamos decir, entonces que ese descubrimiento por oposición, trae la consecuencia de la exclusión del cuerpo de las estructuras de la identidad personal?

Recapitulando y a modo de conclusión, el orfismo introduce dos ideas nuevas en torno al hombre: la primera, el hombre es básicamente alma y el cuerpo una cárcel. El alma pasa a ser identidad humana, conciencia y tiene entidad propia, es sin necesidad del cuerpo, en filosofía esto es lo que se llama sustancia, lo que es sin necesidad de otro. Además es divina, su origen es divino, es decir, inmortal. De aquí derivará la noción filosófica de alma en tanto razón y la definición de hombre como ser racional, ser cuya característica esencial es la razón, Aristóteles, por ejemplo dirá que la razón es lo divino en el hombre. La segunda idea que aporta el orfismo es la de un hombre que está al margen del grupo social, el bíos orphikos, la manera de vivir del órfico presenta un hombre errante que, si bien no puede ser considerado un individuo, al menos si puede ser considerado un hombre que no siente los lazos sociales. Es, realmente un religioso, en el sentido de que su deseo es re-ligarse con lo divino, no con lo humano. La dualidad alma-cuerpo, la sustancialización del alma y la identificación de este hombre con ella suponen el germen de la individualidad, de un yo que empieza a poner sus primeros fundamentos. Y esos primeros rudimentos del yo se establecen a la contra de la identidad que proporciona la polis. El griego, en general, vivencia la relación con lo divino a través de la participación en las fiestas de la ciudad, en los festivales poéticos, en los juegos, en general a través de la vida social. Tan fuerte es la pertenencia que si la polis, la comunidad de hombres se pierde, se pierde el hombre. No sé si hay otra forma de generar la propia identidad personal que no sea por oposición, en confrontación con las primeras instancias donadoras de identidad (la familia, el orden social y político, el orden divino) pero esta independencia con respecto al cuerpo social, esta primera conquista de sí mismo paga un precio extremo: la fractura en el seno mismo del hombre. Yo, alma inmortal, yo sustancia inmaterial y divina debo desligarme lo más posible de esto que más me acerca a los otros humanos: mi cuerpo, mi cárcel. Ascesis como modo de vida, meleté thanato, ejercicio de muerte…eso será la vida para el órfico. ¡Qué duro precio tiene la conciencia de uno mismo!

A partir de este momento toda la filosofía occidental y después la ciencia ha cosificado al cuerpo, humillándolo. Sólo algunos autores contemporáneos como Nietzsche, Merlau-Ponty o Sartre han hecho un intento de pensar el cuerpo, la corporalidad desde otras categorías no dualistas o no reduccionistas. La ciencia a partir de la modernidad, y sobre todo en la actualidad, ha considerado al ser humano como pura materialidad determinada o por la información genética o por la presión del medio. Y el discurso cientificista sobre el cuerpo quizás tenga el mismo resultado psicotizante que el discurso dualista de antaño. Nótese que no digo discurso científico. Estamos en la época, ya llevamos mucho tiempo en ella, en el que todo discurso que no es científico se desprecia. Y al respecto del cuerpo más aún. Consideramos que sólo pueden hablar, con rigor, del cuerpo aquellos que lo conocen en su composición elemental y última: los bioquímicos, los médicos, los antropólogos forenses….(ahora que están tan de moda ciertas series de televisión en las que la prueba empírica nunca miente y el paciente, sin embargo, miente siempre) Pero el discurso científico del cuerpo olvida el cuerpo vivido, situándose en una concepción del cuerpo como objeto. El cuerpo anatómicamente separable, desmenbrable, medible, químicamente analizable se sitúa, también, en la consideración del cuerpo como cosa, no en la realidad de un cuerpo vivenciado por mí mismo y por los otros y en una realidad cuyo contexto son las relaciones humanas. A estas alturas de la historia nadie negará, desde luego, que la base última de lo real es la materia, materia de la que nuestro cuerpo está hecho. No negaremos nadie que somos un conglomerado muy bien organizado de átomos, moléculas, células, tejidos, órganos y sistemas. Pero, precisamente la compleja organización de esa materia se expresa psicológica y vivencialmente con otros términos, con otro lenguaje que el bioquímico o el médico. Esa complejidad con la que se organizan nuestros átomos se traduce en emociones, deseos, ideas, que pueden y deben ser abordadas desde una pluralidad de lenguajes: el de las ciencias empíricas es sólo uno de los posibles, también está en de la filosofía, el del psicoanálisis, el del arte…Si sólo tuviera sentido hablar un lenguaje, si sólo fuera válido y legítimo hablar un lenguaje, entonces serían absurdas, incomprensibles y superfluas casi todas nuestras palabras y gestos que nos conectan y nos relacionan con los otros: no le digo a mi novio “ en mi cerebro están produciéndose una serie de reacciones químicas e impulsos eléctricos que mandan mensajes a mi piel y aceleran mi ritmo cardiaco y respiratorio”. Le digo “te quiero”, le beso, le acaricio. No hagamos de la ciencia (basada en pre-supuestos, principios asentados previos a la propia investigación) el discurso único, imperante, absoluto y absolutizador, total y totalizante, ilimitado. Porque, entonces, no habremos aprendido nada de la Historia y estaríamos haciendo de la ciencia la nueva religión de la humanidad.

De todas las formas de pensar el cuerpo a mi me resulta la más sugerente la del cuerpo en tanto límite. ¿En qué sentido o sentidos podemos entender el cuerpo como límite? Este término, `límite´ puede entenderse en un sentido positivo o negativo. Nuestro lenguaje también expresa muy bien esta ambivalencia del término: podemos decir “esto me limita” y con ello expresamos la negatividad del límite, un impedimento o un obstáculo. Pero también decimos lo positivo del límite en expresiones tales como “necesito poner un límite a esto”. Quizás el ser humano se pasa la vida estableciendo límites (comienzos, principios y términos, finales) para constantemente rebasarlos. Nuestra historia refleja que constantemente hemos pensado modelos humanos (posibles o imposibles) a los que parecernos y de los que alejarnos. Quizás el cuerpo, en todas las formas en que ha sido pensado y vivenciado supone siempre un límite, un principio de realidad, para todos esos modelos humanos que, en la mayoría de los casos, deshumanizan. El cuerpo es un límite temporal y espacial para esas formas de pensar metafísicas que pretenden sublimar, en el sentido de cambio de estado físico, al ser humano. Es un límite relacional para esas formas de entender las relaciones humanas en las que se pone en juego la idea psicótica de fusión total con el otro. Y sobre todo…así me gusta pensarlo, también el cuerpo es un punto de encuentro, la piel es esa región donde el adentro y el afuera acontecen: las emociones y pensamientos afloran a la luz del sol, se exponen al otro; y la piel recibe del sol la luz y del otro sus miradas, sus palabras. Nuestra piel es un ágora....

.
Quizás pensar el cuerpo como límite pasa por mantener viva la pregunta por nosotros mismos. Esta será la forma de rebasar  los confines (el término límite también tiene esta acepción de término, de final, de acabamiento) en torno a lo dicho y pensado por otros, los límites que imponen al ser humano real, de carne y sangre modelos humanos elaborados desde un pensamiento de control y dominio. Pensar siempre requiere, en cierta medida, ir más allá de lo dicho por otros, superar los límites heredados, recomenzar, abrirse de nuevo…Y a eso os invito a todos después de estas palabras, a no quedarse en ellas, traspasarlas y a charlar, o mejor…os invito a danzar (la más corporal de las artes) con las ideas propias, a ponerlas a bailar fuera de la cabeza para que las de un poco la luz y crezcan, para moverlas y exponerlas, para que se toquen con otras, se miren, se gusten o se rechacen pero sobre todo para que no se sientan solas, o peor aún, únicas en la oscuridad del cráneo-cueva.